¿Cuántas cosas podrían pasar en esa cantidad casi inontable de horas? vida, amor, muerte, odio, pérdidas, etc. Se podría decir, básicamente que viví 9.492.480 minutos de ilusiones.
Dicen que cuando nos liberamos, en la libertad encontramos el acto de cometer pecados y en sí, eso fue lo que me llevó a hablar de estas ilusiones hechas pedazos.
Un encuentro conmigo misma consistirá en plantar una serie de miedos delante de mí, a un yo oportunamente valiente y temeraria tratando de mirar mis mustios temores frente a frente, con ojos abrazantes, y ardientemente devoradores de inocencia. Cosa de que parezca una chica intrépida, aunque coraje sea lo que más me falta.
Quiero que me vuelvan a pintar un mundo en el que las ilusiones sean más que un juego de palabras y gestos ridículos de los demás...
Quiero que ese encuentro conmigo misma deje de ser tan destructivo. Siempre que pienso, me destruyo.