19. Montaña rusa emocional. Amante de la vida. No podemos lograr nada sin esfuerzo y constancia, reina de las caprichosas de mente frágil e infantil. Odio las mentiras. Estoy enamorada de mí. Necesito más amor del que necesitaría cualquiera. Tengo una seria adicción con enamorarme de la persona equivocada y extrañar de la misma manera. En cuanto a sentimiento necesito muchos golpes para caer en la realidad. No suelo buscar a las personas, pero si me buscan está más que claro que me encontrarán.
Soy la persona más antipática del mundo con personas a las que no conozco, no soy de demostrar cariño pero cuando realmente siento algo por alguien me vuelvo el ser más patéticamente cursi del universo. Cuando me enamoro quiero ser perfecta, no quiero cometer errores, quiero que me quieran tanto como yo lo hago, quiero ser el TODO para a otra persona. Pongo todo de mí aunque, como acostumbro, suelo ser la lastimada de las "relaciones". Quiero correr y saltar a la misma vez y gracias a eso termino tirada y sin dar un solo paso. Siempre. Amo Arctic Monkeys, la música en general, y más aquella que transmite todas esas palabras que no soy capaz de decir.

viernes, 21 de junio de 2013

wind of winter






   

  Todas las noches arribaba a mi casa aturdida y arruinada por las voces de las veredas, los fantasmas del aire... Comúnmente llamados ''vientos de invierno''. Con los ojos entreabiertos, como si hubiera fumado, tan solo un poco, cosa que no había sucedido. Mi cabello se veía reseco y umbro ... Mamá preocupada sollozó,  y yo regocijando cómodamente en un tonito impactante y despectivo. Lloró un poco, se calmó y gritó... tal vez pensó que era una más de mis tontas burlas bruscas y caprichosas de un típico día. Subí las escaleras con un apuro imprudente, me encerré y disfruté del silencio que apaciguaba mis oídos e inundaba mis sentidos.  


Con un gesto, una leve sonrisa recordé mis aventuras junto con un gatito negro en mis sueños, que en su cabeza sostenía un sombrerito de copa, tan pequeño que parecía para una muñeca de porcelana muy delicado y elegante. Esa mueca sonriente se dibujó por unos instantes hasta que mamá toco la puerta. 
¡Quiero que me dejes sola un momento! no lo entendió y siguió estrellando el puño en mi puerta como si llamara a un sordo...  Pienso que mamá quería que le devolvieran a su pequeña , yo ya tengo 17 años , dejé de ser una niña ya hace un tiempo. Con carita de sol y voz inocente. 



nunca entenderé el pensamiento  mi vieja, no se como funciona el cerebro de los adultos. ¿Hay acaso una persecución constante en sus mentes? 


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