19. Montaña rusa emocional. Amante de la vida. No podemos lograr nada sin esfuerzo y constancia, reina de las caprichosas de mente frágil e infantil. Odio las mentiras. Estoy enamorada de mí. Necesito más amor del que necesitaría cualquiera. Tengo una seria adicción con enamorarme de la persona equivocada y extrañar de la misma manera. En cuanto a sentimiento necesito muchos golpes para caer en la realidad. No suelo buscar a las personas, pero si me buscan está más que claro que me encontrarán.
Soy la persona más antipática del mundo con personas a las que no conozco, no soy de demostrar cariño pero cuando realmente siento algo por alguien me vuelvo el ser más patéticamente cursi del universo. Cuando me enamoro quiero ser perfecta, no quiero cometer errores, quiero que me quieran tanto como yo lo hago, quiero ser el TODO para a otra persona. Pongo todo de mí aunque, como acostumbro, suelo ser la lastimada de las "relaciones". Quiero correr y saltar a la misma vez y gracias a eso termino tirada y sin dar un solo paso. Siempre. Amo Arctic Monkeys, la música en general, y más aquella que transmite todas esas palabras que no soy capaz de decir.

lunes, 27 de mayo de 2013

Sombras en la piel

Me encuentro en un estrecho cuarto, diminuto y a ciegas, en una de las esquinas me hallo sentada con mis rodillas flexionadas, como si estuviera temblando por un escándalo en mi cerebro... tengo entre mis manos una vela blanca, incandescente... pero solo en una partecita de la pieza, apenas alcanzaba a ver los dedos de mis pies desnudos y mis pálidas manos tiritando. Pude observar que si dejaba la vela en un extremo del salón y me deslizaba hacia el otro, podría sentirme inexistente en la lobreguez, entre carencias de luz. Volví a tomar aquella fuente de luz y la fijé al suelo , empecé a jugar con mi pelo en un momento... y descubrí un par de sombras que bailaban en la pared, pues ... como si no hubiera mañana.






Eran mis manos que lograban formas extrañas. mariposas, dragones, liebres, todo lo irreal además. Luego de eso logré desentrañar más cosillas, como que ''las sombras de mis manos también se proyectaban en mis piernas''... inventé un juego , le contaría mis secretos más íntimos a aquellas cuatro paredes, sabía además que aquellos conejos , dragones y demás animales con los que me codeaba no contarían mis palabras. nos prometimos todo , ellos a mi y yo a ellos sin escrúpulos.  Era un cine minúsculo, como para una pulga... pero lo era ... una liberación de lo que me oprimía. De pronto se encendieron las luces ! perdí todo... las sombras no estaban . La vela se apagó sola, como si le hubiesen echado un balde de agua encima . Todo aquello que sucedió quedó en el olvido...






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