19. Montaña rusa emocional. Amante de la vida. No podemos lograr nada sin esfuerzo y constancia, reina de las caprichosas de mente frágil e infantil. Odio las mentiras. Estoy enamorada de mí. Necesito más amor del que necesitaría cualquiera. Tengo una seria adicción con enamorarme de la persona equivocada y extrañar de la misma manera. En cuanto a sentimiento necesito muchos golpes para caer en la realidad. No suelo buscar a las personas, pero si me buscan está más que claro que me encontrarán.
Soy la persona más antipática del mundo con personas a las que no conozco, no soy de demostrar cariño pero cuando realmente siento algo por alguien me vuelvo el ser más patéticamente cursi del universo. Cuando me enamoro quiero ser perfecta, no quiero cometer errores, quiero que me quieran tanto como yo lo hago, quiero ser el TODO para a otra persona. Pongo todo de mí aunque, como acostumbro, suelo ser la lastimada de las "relaciones". Quiero correr y saltar a la misma vez y gracias a eso termino tirada y sin dar un solo paso. Siempre. Amo Arctic Monkeys, la música en general, y más aquella que transmite todas esas palabras que no soy capaz de decir.

domingo, 7 de abril de 2013

Lares lejanos extraviados .


     Cuando era más pequeña solía preguntarme "¿donde está esto , o aquello?" , no encuentro esta cosilla que estoy buscando... mi mamá siempre me decía que estaban extraviadas, pero siempre tuve esta duda "¿a donde se dirigían los objetos perdidos?" Ahora lo tengo claro, tal vez hay un lugar muy , muy lejano, perdido. Y en el he allí una cajita, no se exactamente donde se encuentra, pero eso sí. Creía que los objetos que más anhelaba iban flotando con una sutileza indescriptible hacia ella, o volando... La cajita tenía una especie de imán para toda clase de chucherías...





Tenía miedo de que se llevaran mi linda almohada, cómplice de todos los sueños que durante el día y la noche tenía, mi diario íntimo, una confidente inanimada... ¿Y que hay de "mi cuaderno"? Ya se ! ataré ambos a la cama, llenaré de ganchitos mi cuaderno y a mi almohada de plumas la coseré a mi colchón. un día me desperté y encontré un solo zapato, de esos que tanto me gustan, acharolados y oscuritos, con un fino taco de caucho , "¿quién me lo habrá sacado?" , mi mamá no usa de aquellos, no lo sé... ¿dentro de mi armario? pues buscaré... No estaba, inútil un mínimo esfuerzo , ¡ Es la cajita ! ¿se habrá llevado mi zapato? , o mi calzado se llevó por si solo manteniéndose en el aire, estático, hacia esos lares lejanos... Nunca volvería a ver mi zapatito si estaba en la cajita... pero ¿que pasó? mi hermanito lo sabía ... Me dijo "no existe tal lugar, es todo producto del vuelo de tu mente diminuta y absurda" Mi zapato no estaba tan lejos después de todo, no había tales lares lejanos y mi zapato acharolado no estaba extraviado, Solamente escondido... Fue enviado una mañana por una pequeña patadita mía, que no fue adrede. 







Un lar lejano ... Un lugar bajo mi cama.

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