Todo lo
existente tiene que concluir, lo que sentimos, los que nos sucede, lo que nos
rodea y sentimientos envolventes. Es difícil tener que decir adiós, eso lo
sabemos demasiado bien, es difícil mirar a una persona por última vez y tener
que despedirse tan fríamente. Locamente lo presiento, nuestros caminos en un
futuro podrían interponerse
Pero quizás
no… Hay que afrontarlo, como ayer seguiré pensando en esa sonrisita, en esos
ojos… créeme que nada lo cambiará. En pocos momentos será ese último beso, ese
último segundo de respiro junto a ti, ese último abrazo incontenible, ese grito
Diciéndote que no te vallas, ¡Quédate conmigo! no me dejes vivir con ese nudo
en la garganta… En ocasiones vemos como prioridad lo superficial ante todas las
cosas, pero no nos daremos cuenta de lo que eso significa, ni ahora ni nunca.
Podríamos aprender la lección como yo lo acabo de hacer pero jamás sabremos el
motivo de porque funcionamos de esa forma. Una máquina que busca perfección,
los detalles insignificantes los suprime
y crea seres a su voluntad y antojo. Ojala todo marchara diferente… Sería mejor
que fuéramos bestias antes que humanos que hieren en profundidad a entes,
personas, seres vivos… Es nuestra labor, Herir. ¿& Nuestra obligación?
Aprender a soportar ser heridos, Básicamente es un ciclo. Soportamos ser
lastimados para luego, ya sea intencionalmente o no Herir a alguien más,
Estamos hechos de esa forma y no podemos hacer nada para cambiarlo, es lo que
somos. Lo que hemos creado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario