19. Montaña rusa emocional. Amante de la vida. No podemos lograr nada sin esfuerzo y constancia, reina de las caprichosas de mente frágil e infantil. Odio las mentiras. Estoy enamorada de mí. Necesito más amor del que necesitaría cualquiera. Tengo una seria adicción con enamorarme de la persona equivocada y extrañar de la misma manera. En cuanto a sentimiento necesito muchos golpes para caer en la realidad. No suelo buscar a las personas, pero si me buscan está más que claro que me encontrarán.
Soy la persona más antipática del mundo con personas a las que no conozco, no soy de demostrar cariño pero cuando realmente siento algo por alguien me vuelvo el ser más patéticamente cursi del universo. Cuando me enamoro quiero ser perfecta, no quiero cometer errores, quiero que me quieran tanto como yo lo hago, quiero ser el TODO para a otra persona. Pongo todo de mí aunque, como acostumbro, suelo ser la lastimada de las "relaciones". Quiero correr y saltar a la misma vez y gracias a eso termino tirada y sin dar un solo paso. Siempre. Amo Arctic Monkeys, la música en general, y más aquella que transmite todas esas palabras que no soy capaz de decir.

jueves, 30 de enero de 2014

Inside me


Tengo un complejo de niña boba a estas alturas de mi vida, una cabeza dura que sabe lo que quiere, pero no sabe como conseguirlo. No llegué a estar 5 minutos escribiendo y ya me largué a llorar, ¿cómo puede ser? ¿cómo carajos extraño tanto a alguien? Digo su nombre, y a la misma vez me sudan las manos y me tiembla hasta el corazón, alguien que me de la receta de como olvidar. Como si no hubiera pasado nada de nada. Y quede todo en el limbo de las emociones. Que no vallan al cielo ni al infierno. A la misma vez quiero tener ahí las experiencias para rememorarlas, para sentirlas y regocijarme. Hay mil cosas que nunca te dije, no se si fue por miedo a saber tu respuesta, y hasta ahora, de verdad... Sigo guardando infinitas cosas que me gustaría gritarte en 

la cara. Como un inmenso ''quiero verte'', un pequeño ''te extraño'' y un gran ''te quiero''. ¿Dónde te fuiste? sería muy cursi que alguna vez te dijera todo esto, el simple motivo de que ahora me cueste superarte es que me encariñé mucho contigo y te quise como a ninguno. Como amigo, además. No me gustaría hacerme ''la superada'' cuando a veces lloro porque te extraño y quiero un abrazo tuyo, bien tonta e inmadura. Una vez me pasó de llorar hasta dormirme, fue muy feo. Pero no por nada en particular, me molestó que todo lo que me dijiste en un momento fuera mentira o estuvieras jugando conmigo. Y es tal cual, ahora me siento las perdedora más grande. Solo por el hecho de que te pierdo, estás con tu ''amiguita'' y yo me tengo que guardar en lo más profundo todo lo que me está costando tanto sacar a la luz. Eras el chico del millón de dólares, ¿Sabes por qué? porque te quería cuidar como a tal, y te quería solo para mi. Llámame completa celosa, pero es cierto... Tengo que admitir que hay veces que algunas personas llegan a mi vida para enterrarle un clavo y cortar el corazón, joderlo, e irse. Estoy jodidamente asustada porque no se que hacer, en casos dudo en hablarte. Porque siento que voy a recaer otra vez en todo aquello que me pasaba, se me hace completamente imposible entablar amistad con alguien con quien compartí mi lado que casi nadie conoce, mi lado tierno...  Estoy a punto de hacer estallar mi cerebro literalmente. Voy a tratar de ser paciente y rápida al mismo tiempo en la hora de olvidarte. No estoy para nada segura si eso es ahora o dentro de mil años. ¿Quién te quiere? ¿Quién no está bien? Exacto, yo. Mis amigas me atormentan con que lo mejor es dejar que pase, que no logro nada llorando o acordandome de vos. Quiero tenerte y quiero volver a tratar de olvidarte como si "Aquí no pasó nada" y "si te he visto no me acuerdo"... 
Le conté hace 0,5 segundos a Silvia que me tenés en las nubes, me río cuando hablo de vos, pero no en un tono de burla, sino en un tono de risa tímida como niña enamorada. 
 Ese "Te extraño" que tanto quiero decir no se va a escapar de mi boca ni por decreto, ni por obligación ni amenaza, ve va a quedar dentro de mí. 



 Fui yo misma contigo, no podía hacer nada más que eso. Y te lo demostré... 
Hace casi tres meses que no te veo, y ni que hablar que hace mucho más que eso no te doy un abrazo. De esos que me hacen sentir contenida y feliz, como si estuviera abrazando a mi osito de peluche. Quiero que me pelees como antes, como esas veces que discutíamos por cuál de nosotros tenía más cachetes. Y cual de nosotros era de más baja estatura, como niños de 2 o 3 años. Como cuando te conocí, que era una retoña feliz de verte sonreír aniñadamente todos los días. Me traías de cabeza desde que tengo memoria. Y volví a conocerte 13 años después, como si antes no hubiera sucedido nada. Volviste a ser mi niño platónico, brutalmente inalcanzable. 
Pasaron un par de besos luego de vos, pero ninguno sabía como los tuyos. No me hicieron cambiar, y es más, me hicieron extrañarte más. ¿Ven que soy gila? ¿Ven que me gusta alguien que no me da ni la hora? Y así sigo. Tratando de hacerme la indiferente con alguien que me mueve el piso, y crea un sismo épico en mi.
Hoy quise ser fuerte con las personas que me vieron mal y decirles que estaba bien, cuando en realidad no fue así. No se cuando va a terminar toda esta mierda, pero espero que sea rápido. Hasta el punto de no darme cuenta de que concluyó... And i lost you, all this shit will stay inside me.

domingo, 12 de enero de 2014

Esta semana de enero


Necesito un segundo la empatía de un ser humano, la carencia de eso es lo que hace que me esté sintiendo sola, cada vez más. Tengo ya programadas las tareas para esta semana de enero : Mañana, lo mas  trascendental será un viaje hacia el auto-descubrimiento sabré lo que quiero de una vez por todas, no podré evadirlo.




 Me prepararé para el cumple de mamá en la noche y pensaré lo que me hace bien y no repetiré las actitudes que me destrozan y practico a diario.
 El martes festejaré el cumple de mamá, fingiré que está todo okay unos minutos solamente para hacer más grato su día, y las otras 23 horas y 50 minutos restantes me aprisionaré en mi cuarto a continuar la desdicha llamada ''enero'' preparando exámenes injustos. 
 El miércoles ya planeo dormir hasta media tarde, obviamente antes de que baje el sol, para poder salir y regocijarme en él a las risas y carcajadas. 
 Mi tarea del jueves es escuchar un poco de música relajante, seguramente una dósis de Wiz Khalifa o Lil Wayne, siempre me ayudan en momentos así, o sino algunos viejos hits de famosos arruinados por la droga en inicios gloriosos. Tengo variedades mil, para elegir. Mientras escucho música, un sonido profundo y largo mandaré mi mente al inframundo. En pocas palabras. 

 Llegado el viernes me voy a acordar que podría estar teniendo mi complejo de gorda y no querer salir a bailar, pero no. ¿Saben por qué? porque tengo exámenes. En la tarde podría estar a los gritos vacíos porque no encuentro el maquillaje correcto para mi piel, o que mis medias se rompieron de comienzo a fin. Pero allá estaré con mi cuaderno de filosofía y miles de repartidos, en fin. 

El fin de semana para concluir haré una tarea compartida entre ambos días, encontrar mis miedos, más aún y enfrentarlos de a pasos no agigantados. ¿A qué le podría tener miedo una adolescente? a veces pienso...


 Yo tengo interminables miedos, se los aseguro. 

 Tengo miedo a estar sola y no tener con quien contar, tengo miedo a no ser los suficientemente buena para la persona que quiero en realidad... 

 Tengo miedo a que me tomen del brazo cuando le doy la mano a alguien.

 Le temo a que toda la vida se termine de un día para el otro.

Tengo miedo de que mis amigas que tanto quiero me vallan dejando una por una como me ha pasado estos últimos años. 

Tengo miedo a no sentir, a no viajar, a no vivir. 

Tengo terror de confundirme otra vez, tengo miedo de llorar, siempre. 

Me espanta la idea de morir en algún momento, quiera o no. 

Tengo miedo a carecer de mis padres algún día realmente. A que más personas se vallan, ya no quiero eso. 

Un desasociego imponente a girar la cabeza y al voltearla otra vez perder todo lo que he logrado hasta ahora. 

Soy demasiado cobarde a la hora de pensar que no triunfaré, que no evolucionaré. 

Y sin lugar a dudas tiembla mi ser cuando pienso que no podré dominarme a mi misma ni conquistarme, y que el fracaso lo 

viviré tarde o temprano, 


Básicamente le tengo miedo al paso de los años, tengo miedo de crecer y envejecer... Le tengo miedo a la vida. 

Soy una completa cobarde con total rebeldía 




¿Y tú?¿A que le temes?...