El día después de navidad no concluyo de la forma en la que todos pensamos en el comienzo...
En mi infancia solía rezar brevemente por tener esa luz anual a la cual llamaba ''espíritu navideño'', rogaba por que fueramos una unidad bien constituida, un grupo de personas unidas para celebrar el amor de familia.
Quería presentes en abundancia, muchos juguetes y nada de amor. Una niña puramente materialista. No me preocupaba mucho de apreciar lo que tenía, pues, iba a durar eternamente como siempre pensé...
Con los años ese ''espíritu navideño'' del que tanto hablaba fue perdiendo su furor, ya que tenía bien transparente la situación ante mis ojos. Sabía lo que quería, y sabía como conseguirlo.
El punto es que, ya no quiero regalos. Ya no quiero nada. Siento que me faltó todo esta navidad, siento que estando rodeada de personas fue la navidad más insignificante, allí me encontré a mi misma y lloraba en mi interior constantemente, para no dar a notar mínima muestra de mal estar. Me falta mi abuelo, no era muy común que se apareciera por éstas fechas en casa, pero siempre nos llamaba para decirnos un simple ''Te quiero'' que para mi en aquel entonces no era un regalo. Ahora hubiera dejado todo por recibir esa llamada y llorarla como nunca. Oír la voz más ''requete linda'' como decía en ese tiempo, y saltar cual niño al recibir sus regalitos navideños. Quiero muchas cosas que antes no deseaba tener, deseo no tener cosas que antes no desperdiciaría. Todo lo que quiero para la próxima navidad es un último adiós, para todas las personas que se fueron. Salud
19. Montaña rusa emocional. Amante de la vida. No podemos lograr nada sin esfuerzo y constancia, reina de las caprichosas de mente frágil e infantil. Odio las mentiras. Estoy enamorada de mí. Necesito más amor del que necesitaría cualquiera. Tengo una seria adicción con enamorarme de la persona equivocada y extrañar de la misma manera. En cuanto a sentimiento necesito muchos golpes para caer en la realidad. No suelo buscar a las personas, pero si me buscan está más que claro que me encontrarán.
Soy la persona más antipática del mundo con personas a las que no conozco, no soy de demostrar cariño pero cuando realmente siento algo por alguien me vuelvo el ser más patéticamente cursi del universo. Cuando me enamoro quiero ser perfecta, no quiero cometer errores, quiero que me quieran tanto como yo lo hago, quiero ser el TODO para a otra persona. Pongo todo de mí aunque, como acostumbro, suelo ser la lastimada de las "relaciones". Quiero correr y saltar a la misma vez y gracias a eso termino tirada y sin dar un solo paso. Siempre. Amo Arctic Monkeys, la música en general, y más aquella que transmite todas esas palabras que no soy capaz de decir.