19. Montaña rusa emocional. Amante de la vida. No podemos lograr nada sin esfuerzo y constancia, reina de las caprichosas de mente frágil e infantil. Odio las mentiras. Estoy enamorada de mí. Necesito más amor del que necesitaría cualquiera. Tengo una seria adicción con enamorarme de la persona equivocada y extrañar de la misma manera. En cuanto a sentimiento necesito muchos golpes para caer en la realidad. No suelo buscar a las personas, pero si me buscan está más que claro que me encontrarán.
Soy la persona más antipática del mundo con personas a las que no conozco, no soy de demostrar cariño pero cuando realmente siento algo por alguien me vuelvo el ser más patéticamente cursi del universo. Cuando me enamoro quiero ser perfecta, no quiero cometer errores, quiero que me quieran tanto como yo lo hago, quiero ser el TODO para a otra persona. Pongo todo de mí aunque, como acostumbro, suelo ser la lastimada de las "relaciones". Quiero correr y saltar a la misma vez y gracias a eso termino tirada y sin dar un solo paso. Siempre. Amo Arctic Monkeys, la música en general, y más aquella que transmite todas esas palabras que no soy capaz de decir.

sábado, 26 de octubre de 2013

It was a dream 2

 Siempre espero a que las cosas tengan un giro radical, jamás me conformo, es cierto. Tengo una gran avaricia que nunca está satisfecha quiero más. En mi diario semanal desarmo mis vivencias por ahora, las analizo de a dósis y en ocasiones las quemo. Hoy, hace semanas no viajaba ni un poquito pude acordarme de aquella madrugada felizmente infeliz, no se bien cuando fue pero mi subconsiente me dijo que fue algo empirico y hasta yo creí poder sentirlo con mis propias manos. Estaba eufórica debido a ese santiamén que te pude rodear con mis brazos. Pero más bien desdichada al segundo que mis ojos se abrieron por el sopetón de la luz, cuando mamá abría las persianas ayer a la mañana... Literalmente te soñé y pude decir ''te lo dije'', la única razón que hace que lo diga, es lo real que se sintió. Cuando me desperté desenfrenadamente estaba en parte confundida y en parte rabiosa porque no sabía porque había concluido. Intenté cerrar los ojos otra vez para conciliar el sueño nuevamente, y claro que fue en vano. Se asemejaba a un mundito paralelo, estabamos en un lugar que yo conocía demasiado bien; puede ser que sea un deja vu, quisiera. No dije nada en ese momento, solo te vi delante mío y te di un abrazo con la boca sellada y los ojitos chicos y al mismo momento parecías estar durmiendo. Enajenada hasta en el último espacio de mi cabeza, tenía que decirlo, nadie lo sabía...